Algunas predicciones meteorológicas indican que podría terminar convirtiéndose en otro ciclón bomba con efectos destructivos en las costas, fuertes vientos y nevadas. El fenómeno coincide con la marea alta que traerá la luna llena.

Una poderosa tormenta invernal afectará viernes y sábado el noreste de Estados Unidos con inundaciones costeras que pueden causar destrucción a la infraestructura, fuertes vientos y copiosas nevadas.

Las predicciones meteorológicas indican que puede tratarse de la más destructiva de esta temporada invernal, incluso la peor en décadas para zonas costeras.

El Servicio Nacional del Meteorología alertó en un boletín de este viernes que las nevadas serán intensas sobre Nueva York, donde la acumulación ya alcanza un pie de altura. Alertó, además, que se espera una fuerte lluvia en el sur de Nueva Inglaterra, especialmente para las zonas costeras de Nueva Jersey y en el este de Massachusetts.

Las altas velocidades de viento persistirán la tarde de este viernes. También hay avisos por probables inundaciones causadas por lluvias excesivas, así como marejadas que impactarán gran parte del área de New Jersey a Massachusetts.

Si la presión atmosférica desciende como se teme, las inundaciones en la costa podrían ser peor que las experimentadas en Nueva Inglaterra a principios del mes de enero durante el llamado “ciclón bomba”.

El aumento de la marea en las costas de Massachusetts podría igualar o exceder los niveles de enero o incluso los de la tormenta invernal de 1978.

El fenómeno climatológico es tan masivo que los vientos podrían igualar la velocidad de los que desarrolló el huracán Sandy en 2012, que generó marejadas tan peligrosas que invadieron los túneles del Bajo Manhattan.

El Servicio Nacional de Meteorología indicó que se trata de una situación de vida o muerte en las zonas costeras.

Para agregar más problemas, la tormenta coincide con la luna llena, lo que significa que las marejadas se producirán en condiciones de marea alta. Eso significa que viernes y sábado unos 3 a 5 pies de marejada se sumarán a la marea alta.

El gobernador de Massachusetts, Charlie Baker, activó 200 miembros de la Guardia Nacional para ayudar con la tormenta, informó AP.

“Estamos esperando ver problemas de inundación más severos que los que hubo con la tormenta del 4 de enero”, cuando una ciclogénesis azotó la región con fuertes nevadas y lluvias, agregó Baker.

Oleaje fuerte y marejadas

“Habrá el potencial de daños severos a los hogares y otras estructuras cercanas al mar, por la combinación de marejada y acción severa de las olas”, alertó a USA Today el meteorólogo Tom Niziol.

En mar adentro el oleaje podría alcanzar unos 30 pies de alto.

Las autoridades esperan inundaciones de carreteras costeras u obstrucciones con restos de estructuras o vegetación marina destruida. Las playas sufrirán fuerte erosión.

La ciudad de Boston espera inundaciones tan temprano como en la mañana de este viernes y la tormenta sobrevivirá a tres ciclos de marea alta el mediodía del viernes y la medianoche y el mediodía del sábado.

Aunque la marejada puede descender en los períodos de marea más baja, existe el temor de que igual permanezca lo suficientemente alta durante todas esas horas.

En lo que respecta a los vientos, se espera que se intensifiquen a partir de este viernes a velocidades que podrían alcanzar las 70 millas por hora en el noreste y a 60 millas por hora en zonas más al sur como Washington y Baltimore.

Esto significa que la intensidad será similar a los generados por el huracán Sandy.

Las nevadas son el problema menos importante, aunque se estima que caerán entre dos y tres pies de nieve en áreas localizadas de la Costa Este. Lo que podría complicar las cosas es la visibilidad en las carreteras cuando la nevada coincida con los fuertes vientos.