Tras más de 20 años persiguiendo “el sueño latinoamericano” en Venezuela, Zheng Yun decidió hace unos meses dejar ese país, proteger a su familia de la violencia y los saqueos que estaba sufriendo su negocio y regresar a China, opción que, según cuenta, están siguiendo muchos de sus compatriotas.

La crisis política, económica y social por la que atraviesa Venezuela está haciendo regresar a sus orígenes a numerosos inmigrantes que llegaron hace dos o tres décadas, huyendo de una China sumida en el ostracismo y la depresión económica y buscando un futuro mejor en la entonces próspera Venezuela.

“El 90 % de la gente china que conozco, sobre todo los que no tienen negocios y trabajan para otros, se han ido a China o a otros lugares porque allí lo que ganan hoy no son ni 150 dólares”, cuenta en una entrevista telefónica este joven que no se llama Yun ni se apellida Zheng, pero prefiere no revelar su verdadera identidad.