El sospechoso del atentado en El Paso se bajó de un vehículo con las manos arriba y dijo: “Soy el tirador” cuando fue arrestado, minutos después de la masacre en la tienda Walmart en la que fueron asesinadas veintidós personas, según un documento policial divulgado el viernes 9 de agosto.

El sospechoso, Patrick W. Crusius, de 21 años, también les dijo a los oficiales que su blanco al abrir fuego eran los “mexicanos”, según la declaración jurada, que fue escrita por el detective Adrián García, del Departamento de Policía de El Paso.

 El documento indica que, en respuesta a los reportes de un tirador la mañana del sábado 3 de agosto, los comandos del Departamento de Seguridad Pública de Texas vieron un vehículo detenido en una intersección cercana al Walmart. Según el escrito, el hombre salió del auto y admitió que disparó contra los clientes y empleados de la tienda.

Después de renunciar a sus derechos, Crusius dijo que usó un rifle AK-47 y que compró varios cartuchos para realizar la matanza, según escribió el detective García en la declaración. Luego se supo que, hace unas semanas, la madre de Crusius hizo una llamada al departamento policial de Allen, Texas, porque tenía la inquietud de si su hijo tenía la madurez suficiente para manejar el rifle que había comprado.

Las autoridades han dicho que el tirador publicó un manifiesto de cuatro páginas en el que decía que su plan de ataque era una respuesta a la “invasión hispana de Texas”. Personas de la comunidad latina en Estados Unidos han dicho que el ataque las dejó muy sacudidas; se trató del atentado con más víctimas que tenía como blanco a los latinos en la historia moderna estadounidense.

El sospechoso del tiroteo enfrenta cargos por homicidio agravado a nivel estatal y está detenido sin posibilidad de salir bajo fianza. El fiscal de El Paso ha prometido que solicitará la pena capital, y los procuradores federales están considerando si presentar cargos por crímenes de odio, así como por la violación de leyes sobre armas de fuego, lo que se castiga con sentencia de muerte.

En la declaración jurada, hecha horas después de la masacre, García escribió que el sospechoso fue llevado a una sala para entrevistas donde acordó hablar con otro investigador sobre el tiroteo. Greg Allen, jefe de la policía de El Paso, ya había indicado que Crusius “básicamente no se guardó nada” en las entrevistas y que les dijo a los detectives que había conducido por diez u once horas desde la ciudad de Allen hasta El Paso. Según el oficial, Crusius dijo que se perdió cuando ya estaba en esa ciudad fronteriza y que condujo al Walmart, donde después abrió fuego, porque le dio hambre.

La matanza en El Paso fue uno de tres tiroteos sucedidos en una sola semana y que están siendo investigados por las autoridades federales. En Dayton, Ohio, un hombre mató a su hermana y a ocho personas más cerca de un bar apenas doce horas después de la masacre en El Paso, lo que ha reavivado las exhortaciones para que se imponga una prohibición federal contra los rifles de asalto.

Un agente del FBI dijo que el atacante en Dayton, asesinado por la policía, había estado explorando “ideologías violentas”. Los agentes también tienen abierta una investigación de posible terrorismo interno por un tiroteo en Gilroy, California, sucedido el 28 de julio; descubrieron que el atacante, que mató a tres personas y se suicidó, había hecho una lista de blancos de ataque que incluye a organizaciones religiosas y políticas.

La declaración jurada sobre el sospechoso

El documento, en inglés, presentado por la policía sobre lo que declaró Patrick Crusius acerca del tiroteo en la tienda Walmart. (PDF de cuatro páginas, 0.62 MB)


El abogado del sospechoso, el defensor público Mark Stevens, no ha querido ofrecer comentarios sobre las acusaciones. Stevens no respondió a un correo electrónico el viernes.

La magistrada que preside sobre el caso, Penny J. Hamilton, aprobó el jueves una solicitud hecha por Stevens para que se designe a un segundo abogado de oficio, Joe Aureliano Spencer, para representar al sospechoso.